El posible "Efecto Ngannou-Joshua" en un hipotético Taylor vs Rousey
El combate hipotético entre Katie Taylor y Ronda Rousey presenta paralelismos estructurales muy claros con el enfrentamiento que sostuvieron Anthony Joshua y Francis Ngannou en marzo de 2024, y que terminó con un nocaut devastador en el segundo asalto a favor del boxeador profesional.
El paralelismo competitivo es casi idéntico: Anthony Joshua y Katie Taylor comparten un origen común, ambos son medallistas olímpicos de boxeo (oro en Londres 2012 y oro en Londres 2012 respectivamente), con décadas de perfeccionamiento exclusivo en las reglas y la técnica del boxeo puro. Francis Ngannou y Ronda Rousey, por su parte, alcanzaron la condición de campeones mundiales absolutos en artes marciales mixtas (campeón lineal de peso pesado UFC y primera campeona femenina de UFC), dominando un deporte donde el striking es solo uno de varios componentes.
La brecha técnica es la misma en ambos casos: aunque tanto Ngannou como Rousey poseen un poder de golpeo reconocido y una resistencia probada en su disciplina original, ninguno de los dos ha competido profesionalmente bajo las reglas exclusivas del boxeo antes de sus respectivos cruces. Enfrente tendrían a dos de los mayores exponentes técnicos que ha producido el boxeo olímpico moderno.
El salto cualitativo entre ser campeón de MMA y enfrentarse a un élite del boxeo puro ha demostrado ser abismal en la práctica reciente: la precisión, el control de distancia, el juego de piernas y la gestión del ritmo de un boxeador olímpico de primer nivel neutralizan rápidamente las ventajas de potencia bruta cuando no existen clinch, derribos ni patadas que compensen la diferencia.
Escenario más probable: en un combate bajo reglas de boxeo profesional, Katie Taylor impondría su jab, su movimiento angular y su capacidad para encajar combinaciones limpias mientras Rousey intentaría cerrar distancia para descargar golpes amplios.
El resultado más realista sería un knockdown temprano seguido de un nocaut técnico antes del cuarto asalto, replicando el desenlace visto en Joshua-Ngannou: un final aparatoso y contundente que pondría en evidencia, una vez más, la enorme distancia existente entre la especialización absoluta en boxeo y la adaptación desde las MMA.
En conclusión, los crossover de este tipo suelen venderse como eventos históricos cargados de incertidumbre, pero la evidencia competitiva reciente indica que, cuando las reglas son estrictamente de boxeo, la especialización olímpica y profesional prevalece de forma categórica y, en la mayoría de los casos, espectacularmente dolorosa para el representante de las artes marciales mixtas.
Memo Tellaeche
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